martes, 18 de diciembre de 2012

frío, la nieve, la lluvia, el viento y la falta de luz de un invierno muy crudo


l, los ciudadanos han tachado cada día del calendario a la espera de que llegase el ansiado 20 de marzo. En concreto, las 12.44 horas, momento en que la etapa meteorológica más dura del año se marchó para no volver hasta dentro de nueve meses.
Y esas ganas de sol y de luz están justificadas teniendo en cuenta que el invierno se ha caracterizado por ser uno de los más húmedos de la historia. Entre enero y marzo se han recogido 262 litros por metro cuadrado, cincuenta más que la media normal en Vitoria. A falta de computar los últimos días de este mes -la estación más fría del año para los meteorólogos concluye a efectos de las estadísticas el próximo día 31-, los expertos hablan ya del octavo invierno más lluvioso desde el lejano 1945.
A ello han contribuido los cuatro temporales registrados desde el 1 de enero. El primero de ellos, de nieve, ocurrió entre el 5 y 8 de enero. Un aviso de las otras diez nevadas contabilizadas en días salteados. Destacan entre ellas la que se produjo entre el 6 y el 7 de fefrero.
En esta cruda estación sobresale también la ciclogénesis explosiva ocurrida el 24 de enero, con rachas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora, y las inundaciones del Zadorra de los días 27 y 31 del mismo mes. El último temporal se registró a principios de marzo y tuvo al viento como protagonista. Pese a todo, la racha más elevada tuvo lugar el día 24 de enero, en plena ciclogénesis explosiva, con 113 kilómetros por hora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Translate